Mientras tanto, la vida es tan hermosa como amarga;
amigos, sabed que la tristeza no es lo más triste.
Amigos, haced el favor, no olvidéis ningún nombre;
os necesito incluso en las épocas más cálidas,
pues los cortantes bordes de la luna nunca pierden su filo.
Lisabö – Laztan Isilen Deiadarra
