Me recuerdo con añoranza, esperando impaciente la llegada del fin de semana para, de la mano de mi adolescencia, poner rumbo al TIK para bailar la mejor y única música posible en una discoteca que se vista por los pies, la eterna música disco ……. y no la bazofia con la que nos amenizan en los mediocres pufes de nuestra ciudad ……. si no lo digo reviento.
la llegado r la llegada aquellas
