El hombre que sembro el panico en el ascensor ahora se ha trasladado a un banco en un parque.
Lo que les grita a los pobres inocentes es: ¡¡¡Paroooooooooooooo!!! lo compre hoy mismo y ¡¡¡paroooooooooooooooo!!! refiriendose a su reloj.
Muy bueno este brasileiro.
