Tarta de manzana y natillas
🍎 Tarta de manzana y natillas con compota de moras
Apple Custard Pie · Una tarta cremosa con base crujiente, manzana especiada y un toque de frutos rojos.
Dificultad
Media
Molde
20 cm
Horneado
1 h 35-50 min aprox.
🛒 Ingredientes
🍎 Para el relleno de manzana
🥧 Para la masa
🥛 Para el relleno de natillas
🫐 Para la compota de moras
👨🍳 Preparación
Pelamos las manzanas, retiramos el corazón y las cortamos en rodajas. Las ponemos en una cazuela junto con los 75 g de azúcar, los 40 g de mantequilla y la maicena previamente disuelta en 3-4 cucharadas de agua fría. Cocinamos a fuego medio durante unos 20 minutos con la tapa puesta, removiendo de vez en cuando. Retiramos del fuego, añadimos la canela y la sal, mezclamos y extendemos la preparación en una bandeja para que se enfríe rápidamente. Incorporamos también el zumo y la ralladura de las limas.
Ponemos en un robot de cocina la harina, el azúcar glas y la pizca de sal. Añadimos la mantequilla fría cortada en dados y trituramos hasta conseguir una textura similar a unas migas. Incorporamos poco a poco el agua fría hasta que la masa se una, sin trabajarla en exceso. Formamos un disco, lo envolvemos y dejamos enfriar en la nevera durante 30 minutos.
Estiramos la masa entre dos láminas de film transparente y la colocamos en un molde desmontable redondo de unos 20 cm de diámetro y 7 cm de profundidad. Recortamos el exceso de masa de los bordes, pinchamos la base con un tenedor y llevamos el molde al congelador durante 10 minutos.
Precalentamos el horno a 180 °C (160 °C con ventilador). Cubrimos la masa congelada con papel de horno y colocamos encima legumbres secas o pesos de repostería. Horneamos durante 30 minutos. Retiramos el papel y las legumbres y volvemos a hornear entre 5 y 10 minutos más, hasta que la base esté seca y ligeramente dorada.
En un bol batimos las 4 yemas de huevo con los 40 g de azúcar. Añadimos la nata líquida, el extracto de vainilla y el extracto de almendra. Mezclamos bien hasta integrar todos los ingredientes.
Repartimos las manzanas cocinadas y ya frías sobre la base de masa horneada. Vertemos por encima la mezcla de natillas y movemos suavemente las manzanas para que el líquido se distribuya por todos los huecos.
Introducimos la tarta en el horno a 180 °C (160 °C con ventilador) durante 1 hora o 1 hora y 10 minutos, hasta que el centro esté justo cuajado. Dejamos enfriar dentro del molde y después guardamos en la nevera durante toda la noche para que se compacte bien.
Justo antes de servir, ponemos las moras partidas por la mitad en una sartén. Aplastamos algunas con un tenedor para que suelten su jugo y añadimos los 55 g de azúcar, junto con el zumo y la ralladura de lima. Calentamos a fuego medio hasta que empiece a burbujear y retiramos del fuego.
Cortamos una porción de la tarta bien fría y la acompañamos con una cucharada de compota de moras templada.
💡 El truco
La clave para conseguir una base crujiente está en hornearla previamente con peso y dejarla secar unos minutos más sin las legumbres. Así evitamos que se humedezca demasiado al añadir el relleno.
No te saltes el reposo nocturno en la nevera: es fundamental para que las natillas terminen de asentarse y la tarta pueda cortarse limpiamente. La compota de moras, templada justo antes de servir, aporta el contraste perfecto.
